Compañeras y compañeros,
En los últimos días estamos viendo cómo vuelve a subir con fuerza el precio de los carburantes. Solo esta semana la gasolina ha aumentado alrededor de un 5% y el diésel más de un 7%, una subida importante vinculada al contexto internacional y al escenario de inestabilidad que estamos viviendo.
Pero aquí hay una pregunta que debemos hacernos todas y todos:
¿Por qué el coste de esta situación lo estamos asumiendo
las personas trabajadoras?
Nos vemos obligados de forma indirecta a utilizar nuestro vehículo particular para realizar visitas a clientes,
porque la empresa no pone a disposición un recurso básico para trabajar: vehículos de empresa suficientes.
Y esto tiene una consecuencia muy clara:
Estamos poniendo dinero de nuestro bolsillo para poder trabajar.
Combustible, mantenimiento, desgaste del vehículo, seguros, averías… Todo eso NO lo paga la empresa, lo paga quien pone el coche. Y con los precios actuales, el kilometraje que se abona está muy lejos de cubrir el coste real.
Por este motivo, desde CCOO hemos solicitado formalmente a la empresa una revisión urgente del kilometraje, para adaptarlo a la situación actual y evitar que los desplazamientos laborales supongan una pérdida económica para quienes realizan su trabajo en la calle.
Pero también queremos decir algo claro:
La solución de fondo no es que pongamos nuestros coches.
La solución es que la empresa dote a los centros de trabajo de vehículos de empresa suficientes, como corresponde a cualquier organización que necesita desplazamientos para desarrollar su actividad.
Porque trabajar no puede significar financiar a la empresa con nuestros propios medios.
Desde CCOO seguiremos insistiendo en esta cuestión y reclamando una solución justa.
Os mantendremos informados de cualquier avance.
Nuestro trabajo no puede salir de nuestro bolsillo.

